Tarifa no es solo viento y kitesurf. Es una ciudad con más de tres mil años de historia, marcada por fenicios, romanos, visigodos y moros, y cuya arquitectura habla de todas esas civilizaciones con una elocuencia que pocas ciudades españolas pueden igualar.
Los fenicios y el origen del nombre
Los fenicios fundaron aquí un asentamiento que llamaron Tarif, nombre que con el tiempo daría lugar al topónimo actual. Tarifa fue uno de los primeros puntos de contacto entre el mundo mediterráneo y el Atlántico, un lugar de intercambio comercial mucho antes de que los romanos construyeran sus calzadas.
Baelo Claudia y la presencia romana
A pocos kilómetros de Tarifa, en la playa de Bolonia, las ruinas de Baelo Claudia son uno de los yacimientos romanos mejor conservados de España. Ciudad fundada en el siglo II a.C., fue durante siglos el principal puerto de exportación de garum hacia el norte de África y Roma. La visita es gratuita e imprescindible.
La herencia árabe
Tarifa estuvo bajo dominio musulmán durante más de cinco siglos, y la huella árabe es visible en cada rincón del casco antiguo: el trazado de las calles, los patios interiores, los arcos de herradura y los restos de la mezquita mayor convertida en iglesia. El Castillo de Guzmán el Bueno, construido en el siglo IX, es el símbolo más visible de ese período.
El Castillo de Guzmán el Bueno
Este castillo medieval, bien conservado y visitable, lleva el nombre del noble castellano que en 1294 prefirió ver morir a su hijo antes que entregar la ciudad. Desde sus torres se domina el Estrecho, África y la silueta de la isla de las Palomas.
En El Palacio del Viento nos encontramos en el corazón de esta historia. Nuestro edificio forma parte del tejido histórico de Tarifa, y nos enorgullece ofrecerte un alojamiento que es, en sí mismo, un fragmento de ese pasado.